
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, aseguró que los argentinos que vacacionan en el exterior no generan un perjuicio para la economía nacional, sino que cumplen un rol clave en el sostenimiento de la competitividad del aparato productivo. Según planteó, la demanda de divisas asociada al turismo emisivo impulsa indirectamente las exportaciones y fortalece sectores estratégicos de la economía.
“Todos los años para esta fecha empieza una letanía donde se considera que los veraneantes en el exterior están despilfarrando un recurso precioso de los argentinos. Pero es exactamente al revés: son héroes de la producción”, afirmó el funcionario en un mensaje difundido en redes sociales.
Sturzenegger explicó que el comercio internacional presenta un patrón recurrente a nivel global: los países que más importan suelen ser también los que más exportan, medido como porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI). En ese marco, sostuvo que las importaciones requieren divisas que, en general, son aportadas por los exportadores.
“Cada importación requiere divisas extranjeras que, típicamente, proveen los exportadores. Cuando hay muchas importaciones, sube la demanda de dólares y aparecen exportadores que suplen esa necesidad”, señaló.
En contraposición, advirtió que las políticas restrictivas sobre las importaciones generan efectos negativos sobre la competitividad. “Cuando se limitan las importaciones, cae la demanda de divisas y el dólar se abarata en términos relativos, destruyendo la competitividad de nuestro potencial exportador”, explicó a través de su cuenta en la red social X.
El ministro consideró que el turismo emisivo forma parte de ese mismo mecanismo económico. “La demanda de divisas de nuestros veraneantes es lo que le sostiene la competitividad al agro, a la industria y a la exportación de servicios. Cada argentino que veranea en Brasil o en otro país ayuda a sostener la capacidad exportadora del país”, afirmó.
Asimismo, Sturzenegger cuestionó el bajo nivel de integración comercial de la Argentina en relación con su tamaño económico. “Comerciamos tres veces menos de lo que deberíamos, por ideas que nos han ido aislando y empobreciendo. Cerrarse al comercio te empobrece, porque dejás de hacer aquello en lo que sos bueno para ponerte a hacer aquello en lo que sos malo”, remarcó.
Finalmente, sostuvo que una mayor apertura comercial es una condición necesaria para el crecimiento sostenido y concluyó: “Importar más y exportar más es el camino de una Argentina próspera”, al tiempo que alentó a los argentinos que viajan al exterior durante la temporada de verano.